¡Bebé a bordo! Anécdotas de azafata

Azafata

Esta vez, en Anécdotas de azafata, Marta nos cuenta una bonita historia sobre un parto de altos vuelos. ¡Nos encanta que nos mandéis vestras experiencias!


"Disculpe, estoy dando a luz"

«Yo era azafata en los años 90, en aquel tiempo todo era más sencillo. Recuerdo que era uno de mis primeros vuelos y estaba bastante nerviosa aún, un viaje de Barcelona a Londres.

Transcurridos unos 20 minutos de vuelo, una de las pasajeras me llamó y me acerqué con una sonrisa para ver qué necesitaba. Cuando estuve junto a ella, me susurró "disculpe, estoy dando a luz". Yo, desconcertada, la miré y noté que efectivamente, había roto aguas. No me lo podía creer.

Me fijé en su cara, encendida como un semáfro en rojo, y entendí que se moría de vergüenza. Me la llevé discretamente al cuartito donde descansamos las azafatas y avisé a mis compañera de la situación. Ella no paraba de agradecérmelo en voz baja.

No había ningún médico entre los pasajeros, así que mis compañeras y yo la asistimos durante todo el vuelo. Nos contó que se le había adelantado, que salía de cuentas en un mes. Al final, una vez en suelo londinense, se la llevaron al hospital donde dio a luz a un sano bebé que, tras un tiempo en la incubadora, creció y vivió feliz.

Al final no tuvimos que ayudarla en el parto, pero aún así, ¡fue una experiencia increíble!»